Miguel García, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de l'Hospitalet de Llobregat

Miguel García, portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento de l’Hospitalet de Llobregat

Todos los políticos, especialmente los que están al frente de la gestión de las instituciones, han de asumir de una vez por todas que los recursos de la administración no son suyos sino de todos los ciudadanos, que los sacan del fruto de su trabajo y por lo tanto hay que administrarlos extremando la prudencia. Después de la escandalosa catarata de casos de corrupción que aún protagonizaría la actualidad política si no fuese por el golpe de los secesionistas a la democracia, es fundamental que los ciudadanos tengan la certeza no sólo de que los políticos no roban, sino que gestionan cuidadosamente los recursos de todos pensando en el interés general. Para ello es fundamental que nos tomemos en serio las políticas de transparencia y rendición de cuentas para que no quede impune el político que tenga la tentación de gastar dinero público arbitrariamente.

Uno de los casos más ilustrativos es la partida de “atenciones protocolarias y representativas”, que en el presupuesto del Ayuntamiento de l’Hospitalet de 2017 asciende a 56.647 euros. Es una partida que muchos políticos se la toman como “de libre disposición” para gastar a su antojo. De esta forma, desde Cs hemos detectado en las cuentas municipales de 2016 muchas facturas (hasta 38 tiques de restaurante de la alcaldesa) que ascienden a más de 9.000 euros en comidas de alcaldía sin justificar la inmensa mayoría de ellos.

Más transparencia

El PSC ha votado en contra de justificar los gastos y no se ha aprobado porque se ha beneficiado de que los partidos secesionistas llevan dos meses renunciando a representar a los hospitalenses

A pesar de lo que se pueda pensar la alcaldesa de l’Hospitalet, la socialista Núria Marín, ese dinero no está para que ella pueda invitar a comer a quien quiera en sus restaurantes favoritos, sino para atender las actividades sociales en virtud de su autoridad y de su función de representación de la Administración Pública en la que desempeña sus funciones. Han de ser gastos que se produzcan como consecuencia de actos de protocolo y representación como autoridad municipal que tenga necesidad de realizar en el desempeño de sus funciones y siempre que dichos gastos redunden en beneficio o utilidad de la Administración. Para poderlo comprobar y no tener que fiarnos de la buena voluntad de la alcaldesa, además de las facturas o tiques de restaurante, que es lo único que presenta, se tiene que aportar una memoria explicativa que describa con suficiente grado de detalle el acto del que deriva el gasto, los motivos de su celebración, y la identificación explícita de los participantes, para poder comprobar la necesidad de los gastos y que redunda en beneficio o utilidad de la Administración.

Este criterio no nos lo hemos inventado los de Ciudadanos porque somos unos radicales de la transparencia y contra la corrupción, sino que es el criterio establecido por la Intervención General del Estado y el Tribunal de Cuentas y que no se sigue en el Ayuntamiento de l’Hospitalet. Lo que sí nos hemos sacado de la manga desde Cs es la propuesta de publicar en la agenda institucional de los concejales en la web del Ayuntamiento las comidas, atenciones protocolarias, reuniones y cursos que representen un cargo contra las partidas presupuestarias para que los ciudadanos tengan acceso a la información y no tengan ni la sombra de sospecha de que la alcaldesa se va a comer por ahí con sus amigos a cuenta del Ayuntamiento.

Al PSC de l’Hospitalet le ha dado igual. Ha votado en contra de justificar los gastos de representación y protocolo y no se ha aprobado porque se ha beneficiado de que los partidos secesionistas llevan dos meses renunciando a representar los asuntos de los hospitalenses en los plenos municipales. Es una vergüenza que para seguir escenificando su farsa victimista abandonen los asuntos de la ciudad y le regalen al PSC una mayoría absoluta que no le concedieron los ciudadanos en las urnas.

Muchos vicios

La alcaldesa prefiere seguir comiendo en sus restaurantes favoritos a cuenta del Ayuntamiento antes que destinar esos recursos a fomentar la igualdad de oportunidades y la educación pública de calidad

No me canso de repetir que tras 40 años gobernando la ciudad, el PSC ha ido acumulando muchos vicios y gestiona el Ayuntamiento y la ciudad como si fuese su propio cortijo. De esta forma, va acumulando muchos gastos superfluos que no redundan en el interés de la ciudadanía de l’Hospitalet. Sacando de aquí y allá, de las conferencias de la alcaldesa, de la promoción de eventos de autobombo o de mantener a su red clientelar se sacaría lo suficiente para políticas sociales de calado como la que desde Cs insistimos y que el PSC volvió a votar en contra en el pleno de septiembre: apoyar a los centros de la red pública de educación obligatoria y las AMPAS de l’Hospitalet a garantizar que haya bancos de libros de texto reutilizables gratis o material equivalente y así asegurarse de que ningún niño se quede atrás en la escuela porque su familia tiene que escoger entre llenar la nevera, pagar la hipoteca o comprar los libros de texto de sus hijos. Cuestión de prioridades: Núria Marín prefiere seguir comiendo en sus restaurantes favoritos a cuenta del Ayuntamiento antes que destinar esos recursos a fomentar la igualdad de oportunidades y la educación pública de calidad.

Artículo de opinión de Miguel García, portavoz de Cs l’Hospitalet, publicado en El Llobregat

 

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